JBS y BRF pierden valor de mercado tras escándalo de la carne

Un mes después de la “Operación Carne Débil”, las empresas brasileñas JBS y BRF pierden en conjunto US$1,76 billones en valor de mercado.

Los analistas todavía evalúan el impacto de las investigaciones de la denominada “Operación Carne Débil” en los precios de la carne y en los márgenes de utilidades de las empresas; nuevas pruebas de calidad fueron requeridas por los importadores.

Desde el comienzo de la investigación en el mercado de las carnes hasta el jueves 13 de abril, en conjunto las empresas JBS y BRF perdieron US$ 1,76 billones de su valor de mercado, según la empresa de información financiera Economatica. A pesar de todas las repercusiones negativas del caso que cumplió un mes el día de ayer, las exportaciones de carne brasileña aumentaron en marzo. Sin embargo, el precio de la carne cayó.

En el mercado financiero, la compañía JBS fue la más castigada y perdió 15,35% de su valor, el cual antes de la operación carne débil fue de US$10,51 billones y cerró la última sesión de negociación en US$8,90 billones. Por su parte, BRF pierde 1,45% de su valor, es decir de US$10,29 billones a US$10,14 billones.
Los investigadores de mercado que siguen el sector aún tienen dudas sobre cómo el daño a la imagen de la carne brasileña podrá repercutir en los precios de los productos y en los márgenes de utilidades de las empresas.

Los analistas del Banco de Brasil afirmaron en un reporte que “Todavía hay muchas preguntas que deben ser clarificadas para poder medir el impacto real de los embargos en volúmenes, precios, márgenes y flujos de caja de las empresas del sector”.
Para el director de la Asociación Brasileña de Proteína Animal (ABPA), Francisco Turra, Brasil deberá realizar un fuerte trabajo internacional para recuperar la credibilidad de los importadores, por lo cual los costos de los productores se elevarán, ya que las carnes se deberán someter a nuevos procedimientos preventivos antes de dejar los puertos.
El director de ABPA explica “Las pruebas que antes eran aplicadas sólo al muestreo de carnes, ahora serán realizadas a todos los productos. Además de esto, la carga tardará más en salir del país debido a que será sometida a más inspecciones. Quién paga por esta cuenta: El exportador “.

La Unión Europea, por ejemplo, ya ha anunciado que enviará una delegación para inspeccionar los frigoríficos brasileños.